dimarts, 17 de gener de 2017

¿Nos estamos preparando para la 4ª revolución industrial?



En menos de 300 años, el mundo ha vivido tres revoluciones industriales (la primera a finales del siglo XVIII con la máquina a vapor, la segunda en el XIX con la electricidad y una serie de máquinas nuevas en Estados Unidos y Alemania de cinta transportadora, la tercera en el s. XX la que se basó en la electrónica encaminada a controlar la producción). Ahora ha llegado la cuarta con los robots inteligentes y drones, impresoras en 3D, vehículos sin conductor, macrodatos, producción inteligente, tecnología financiera y cadena de bloques (blockchain), etc.).



Para Klaus Schwab, fundador del Foro de Davos, la cuarta revolución industrial, será de la interconexión, la de la inteligencia artificial y la del talento.


En términos generales, la revolución que se perfila causa preocupación. Deloitte Suiza, por ejemplo, pronosticó en 2015 que la mitad de los empleos que existen hoy en Suiza se extinguirán debido a la automatización y que los puestos más amenazados son los trabajos administrativos, de secretariado y agrícolas, pero también profesiones como los contables o los pilotos.

Desde el 20 al 23 de enero del 2015, se celebro en Davos la 46ª reunión anual del Foro Económico Mundial, llamada por el mismo Foro  “retos de la cuarta revolución industrial”. Las conclusiones dieron lugar a un informe basado en decenas de entrevistas a directores de recursos humanos de los 15 países que cuentan con el 65% del mercado laboral mundial, en el estudio se indicaba que por las transformaciones que la Economía mundial, en sólo cinco años (hasta 2020) se perderán 5 millones de puestos de trabajo para siempre, la causa será la automatización, la mayoría de esos empleos serán de oficina, también se espera que sufran mucho la industria de fabricación y producción.

Se desarrollaran las áreas de inteligencia artificial, robótica, nanotecnología e impresión 3D. Esta transformación provocará como se ha indicado que algunos empleos sean superfluos e innecesarios, pero al mismo tiempo abrirá la oportunidad a otra gran gama de empleos, como los de analistas de datos, comerciales especializados, nuevos directivos para orientar a las compañías a todos estos cambios. Los expertos creen que la mayoría de puestos requerirán formación en ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas, aumentará la demanda de puestos en informática, matemáticas, arquitectura, y en ingeniería.

Las conclusiones del informe de Davos, señalan que las empresas tendrán que apostar por el desarrollo del talento como pilar de su crecimiento futuro, y no todo el mundo podrá desempañar su rol, habrá muchos puestos imposibles de cubrir, pese a los enormes niveles de desempleo.

En la industria,en lo que se llama fabricación inteligente, hay muchos puestos de trabajo, países como Alemania, Reino Unido y EEUU, están en ello. Pero que pasa con España? Que tiene un enfoque más generalista y se está en una fase de desarrollo más incipiente, a excepción de Euskadi que tiene una Estrategia de Fabricación Avanzada, en línea de los planteamientos de las estrategia Reino Unido y EE UU y Alemania.

Para Davos, lo más complejo, será el papel de los políticos, que deberán liderar un cambio en el sistema educativo y la regulación del mercado de trabajo, que llevan décadas de retraso en muchos países. La 4ª revolución industrial" conllevará cambios a una velocidad y fuerza diferente a todo lo que hemos experimentado hasta ahora.

Crecerá el tele trabajo o trabajo flexible y colaborativo, habrá nuevas modalidades de contratación, que sustituirán el contrato fijo y a tiempo completo y con presencia regular en el puesto. Los trabajos necesitaran mayor nivel de formación y creatividad, y los empleos más repetitivos serán condenados a desaparecer, por otro lado el envejecimiento de la población debería generar empleos en servicios asistenciales y sanitarios, también en el sector del ocio (esto motivado por que las personas tendrán más tiempo libre), ya que será necesario un reparto del trabajo (conservando el salario de jornada completa), los niveles de productividad derivados de la tecnología deben permitirlo para que las personas vivan de manera digna, se eviten situaciones de pobreza, se mantenga una buena calidad de vida, etc., otra de las medidas debe ser luchar contra el fraude fiscal (esta no es nueva), también es necesario pensar en una Renta Básica de Ciudadanía, etc. ¿Se van a poner a actuar los gobiernos? 





Los beneficios de la automatización (las maquinas sustituyen a las personas) deberían ser para mejorar la vida de estas. Un mayor nivel tecnológico reduce el trabajo físico y mejora la salud de las personas, que pasaran a trabajar para mantener los programas electrónicos, supervisar el flujo de producción, e intervenir en casos de fallos en el sistema. Una buena gestión del progreso debería ser beneficiosa para la humanidad en general, y no sólo para los más poderosos/as.

Larry Hatheway, economista jefe del grupo de gestión de capital GAM en Inglaterra señaló que “Las nuevas formas de producir cosas a menudo matan a las viejas industrias y eliminan puestos de trabajo antes de que la totalidad de los beneficios del modelo sucesor de producción se haga realidad. Un cierto grado de violencia acompaña inevitablemente al progreso humano”.

El Cambio que viene es radical, y mientras tanto la incapacidad de los sistemas legislativos para adaptarse a estos nuevos escenarios es tan evidente como dramática.

¿Nos estamos preparando para todo esto? ¿Se están teniendo en cuenta las necesidades en el sistema educativo y de formación en base a las nuevas exigencias del mercado laboral? Sin una acción urgente y específica para organizar la transición, los efectos de la transformación que llega pueden ser muy negativos, y más en países como España, donde la salida de la crisis es muy tímida, con una creación de empleo muy precaria, y una tasa de paro del 18%.



Maria Hilda LOPEZ PEREZ
Presidenta Assat50

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