dimecres, 31 de maig de 2017

El drama de la precariedad laboral



España lidera junto a Polonia la tasa de temporalidad contractual en la UE, y solo uno de cada ocho contratos que llega a las oficinas de empleo es indefinido.

Así, si bien por primera vez en la historia este mes de Mayo se firmaron más de dos millones de contratos. La precariedad laboral ha crecido a una velocidad mayor, el porcentaje de contratos indefinidos ha sido del 8,2%. Hay otros números que emergen cada mes: uno de cada cuatro contratos dura una semana o menos y la duración media de los temporales se acorta sobre la de hace 10 años, 54,6 días frente a 81 días. Más2millonesContratosEnUnMes 

Las empresas se han acostumbrado a contratar bajo esta fórmula", dice el profesor Miguel Ángel Malo. 



Para Josep Mª Blanch, catedrático de Psicología de la UAB (Universitat Autonoma de Barcelona), "La precariedad laboral produce un desasosiego mayor que estar en el paro", estar en el paro es una experiencia psicológica de certidumbre, pero un precario "siente que aún puede ir a peor". La precariedad afecta a la psicología del individuo: "El trabajo ya no es fuente de identidad social, ahora ofrece más estabilidad lo que se hace en tiempo de ocio". "La gente que trabaja en precario cambia de oficio cada semana y la identidad laboral, especialmente en los jóvenes, no es algo que se busque".

Por otro lado la OIT (Organización Internacional del Trabajo), realizo un informe sobre lo que llama trabajos "atipicos", para Philippe Marcadent, Jefe del Servicio que realizó el informe, "Las ventajas a corto plazo respecto a los costos y la flexibilidad pueden ser superadas por las pérdidas de productividad a largo plazo. Los datos demuestran que las empresas que recurren con mayor frecuencia al empleo atípico tienden a invertir menos en formación, tanto de los empleados temporales como de los permanentes, así como en tecnologías e innovación que permitan mejorar la productividad”.

El informe de la OIT, propone cuatro recomendaciones políticas a fin de mejorar la calidad de las formas atípicas de empleo: 

Primero, llenar las lagunas normativas, incluyendo políticas que garanticen la igualdad de trato para todos los trabajadores, sin importar el tipo de acuerdo contractual; políticas que establecen un número de horas garantizadas y limiten la variabilidad de las horas de trabajo; leyes y su puesta en práctica para hacer frente a la clasificación errónea del empleo; la limitación de ciertos usos de formas de empleo atípicas a fin de evitar abusos; y la asignación de obligaciones y responsabilidades en el caso de acuerdos de trabajo que involucren a múltiples partes. 

Segundo, fortalecer la negociación colectiva a través, entre otras medidas, del fortalecimiento de las capacidades de los sindicatos para representar a los trabajadores en formas de empleo atípicas y la extensión de los acuerdos colectivos para abarcar a todos los trabajadores de un sector o categoría específica. Además, todos los trabajadores deben tener acceso a los derechos de libertad sindical y negociación colectiva. 

Tercero, fortalecer la protección social al eliminar o reducir los umbrales sobre el número mínimo de horas, de ganancias o de duración del empleo; flexibilizar los sistemas en relación a las contribuciones requeridas para tener derecho a las prestaciones, permitir las interrupciones en las contribuciones y mejorar la transferibilidad de las prestaciones. Estos cambios deberían ser complementados con políticas universales que garanticen un nivel mínimo de protección social. 

Cuarto, adoptar políticas sociales y del empleo que apoyen la creación de empleo y que concilien las necesidades de los trabajadores no sólo en materia de formación, sino también en lo que se refiere a las responsabilidades familiares como el cuidado de los hijos y de las personas mayores.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada