Hubo también, un espacio para las entidades de la
Xarxa Anadromes (de la que formamos parte), A Assat50, se acercaron
muchas personas a las que se informó de las actividades que realizamos.
La participación en eventos y ferias de empleo es útil, ya que permite
interactuar directamente con las empresas y quienes hacen la selección de
personal, conocer de primera mano las necesidades del mercado y ampliar la red
de contactos. Si bien para sacar provecho es necesario llevar un currículum
adaptado al puesto al que se opta, prepararse para pasar con éxito una
presentación rápida que permita captar la atención de la persona entrevistadora
en poco tiempo, revisar la web y/o las redes sociales que hablen de las
empresas participantes, y la organización, para pasar una entrevista es
importante tener información sobre la empresa.
El actual mercado laboral es cada día más dinámico y competitivo, a lo que
contribuye la transformación digital y la globalización, la búsqueda de empleo
exige una buena estrategia, adaptada a los requerimientos y tendencias más
actuales. Esto es aún más difícil para las personas mayores de 45 años, para
quienes que la edad sigue siendo un factor discriminatorio a la hora de superar
una entrevista de trabajo. En una encuesta a empresas realizada Fundación
Adecco, se detectó que el 52% encontraba frenos a la hora de incorporar
mayores de 45 años.
La misma Fundación Adecco, ha escrito un artículo, con10 tips para la búsqueda
de empleo de las personas mayores de 45 años, son los siguientes:
Actualizar y personalizar el currículum:
En caso de que no se tengan experiencias recientes, poner las últimas
formaciones, resaltar asimismo las «habilidades blandas» (empatía, trabajo en
equipo, orientación a resultados, etc.). Siempre hay que personalizar el
currículum para cada oferta, detallando que se puede aportar para el puesto en
base al detalle de la oferta, y por supuesto resaltar la experiencia como valor
principal.
Sobre el punto anterior, a partir de los 50 años, es
posible que no se tengan experiencias profesionales recientes. Por lo que,
en el currículum, en lugar de ordenar las actividades profesionales
por fecha donde se ve que el último trabajo fue hace mucho tiempo, agrupar los
empleos por sectores, haciendo hincapié en la formación académica y
motivaciones personales.
Para todos los casos, si hay periodos en blanco, o
como hemos señalado no se tengan experiencias recientes, detallar acciones de
voluntariado, si se forma parte de alguna asociación, posibles proyectos
personales de emprendimiento, etc., eso tanto en el currículum como en la
entrevista.
Más allá de las capacidades técnicas, las empresas valoran cada vez más
habilidades como disponer de herramientas para la gestión de conflictos, lidiar
con el estrés, habilidades sociales, como empatía y un perfil muy «multitarea».
Además, las personas sénior destacan en madurez, experiencia, control
emocional, templanza o la tolerancia estrés, entre otras. Es importante
identificarlas y ponerlas en valor en los procesos de selección.
No indicar la edad en el currículum:
La edad está de más en el currículum, ya que no determina la capacidad y
habilidades de una persona. Por tanto, incluir la fecha de nacimiento no es
necesario y, además, podría dar lugar a discriminación por edad, consciente o
inconsciente. Al omitirla, se reduce el que se descarte ya una posible
entrevista superar los 45 o 50 años.
Sobre el punto anterior es cierto, que las fechas de los empleos, y las de
formación dan una idea de la edad, por lo que desde Assat50 creemos que es
importante destacar la experiencia y las habilidades, así como proyectar una
actitud positiva y flexible, a la vez que dar muestras de entusiasmo por
aprender y trabajar en equipo con perfiles diversos, además de enfocarse en los
logros conseguidos en otros empleos y cómo la experiencia va a aportar mucho al
desarrollo del trabajo a conseguir.
Conocer dónde está la oferta de empleo:
El mercado laboral está en continuo cambio, marcado por factores como la
digitalización o el cambio de patrones de consumo. En este escenario, estar al
tanto de las actividades que hoy tiran del empleo puede ser de gran ayuda para
encontrar una oportunidad profesional. Algunas áreas con alta demanda en estos
momentos son la logística (requiere perfiles como preparadores de pedido,
repartidores, transportistas…), el sector sociosanitario o el área de
servicios, en posiciones como teleoperador u operario de limpieza
especializada.
Formarse, acreditar y certificar las competencias:
Es posible que la experiencia profesional haya permitido adquirir los
conocimientos y competencias necesarios para un puesto de trabajo. Sin embargo,
también es probable que se carezca de una titulación homologada que avale como
profesional en estas áreas. Si se da el caso, no dudar en acreditar las
competencias a través de los certificados de profesionalidad emitidos por el
SEPE, que tienen validez en todo el territorio nacional. En caso de que no sea
posible, la formación en las áreas estratégicas para el puesto de interés es la
mejor vía para acceder a los mismos.
Entrenar las competencias digitales y explorar las redes sociales:
Internet se ha convertido en la gran ventana al mundo laboral y casi cualquier
puesto de trabajo exige intuición tecnológica. Es imprescindible superar la
barrera tecnológica y estar presente en los canales digitales, utilizando y
optimizando las técnicas de búsqueda de empleo online (redes sociales como
LinkedIn), así como construir una marca personal que multiplique tus
posibilidades profesionales.
Hacer voluntariado:
Es una práctica en auge, muy valorada por quien selecciona y que permite
entrenar habilidades como la comunicación, la empatía o el asertividad. Además,
se proyecta compromiso e implicación con la comunidad local, una habilidad de
gran importancia para los equipos de trabajo.
Ser flexible:
El mercado laboral cambia a gran velocidad y prima la flexibilidad. Es probable
encontrar un empleo que no se adapte completamente al perfil profesional lo que
no permita entrar en el mercado laboral, para lo que es importante incrementar
la red de contactos e ir progresando hacia los intereses personales, Además de
valorar opciones como la movilidad geográfica, el empleo por cuenta propia y
otras fórmulas que, quizás, no se contemplan en el planteamiento inicial.
Dedicar tiempo al networking:
Las relaciones sociales son muy importantes para conseguir oportunidades
profesionales. De hecho, el 80% de las ofertas de trabajo no llega a
publicarse, porque se cubre directamente a través de recomendaciones de
personas de referencia. Es importante invertir tiempo en la elaboración de una
agenda de contactos estratégicos, que ayuden a acceder a ofertas de empleo
adecuadas al perfil profesional. LinkedIn supone una gran plataforma para
conseguir una red de contactos y sacar el mayor provecho.