dilluns, 26 de novembre de 2018

Impacto emocional por la perdida del trabajo


Trabajar es una expectativa adquirida desde la infancia y reforzada en la escuela, la familia, los medios de comunicación,..., es un proceso implícito en el desarrollo de la identidad social,  por lo que es un rol básico y central en la vida, que permite la satisfacción de necesidades económicas, da seguridad, genera relaciones sociales (compañeros/as, clientes/es, superiores, etc.), realización personal, autoestima. etc.

La importancia del trabajo en la vida, varía de una persona a otra. Hay para quien el trabajo y la empresa, es el centro de su vida, pone la máxima dedicación y pasa mucho tiempo. Para otras personas es simplemente algo necesario que permite cubrir las necesidades básicas. En todo caso cuando este se pierde, y más en una época de crisis en la que es difícil encontrar nuevas oportunidades y donde la competencia es muy elevada, se genera una situación de duelo, que es necesario superar.


La pérdida de empleo, crea problemas graves a nivel social y económico, también afecta al bienestar y al equilibrio emocional, generando situaciones de estrés, ansiedad, depresión o angustia, afecta a la autoestima. La situación repercute personalmente  y también a las personas del entorno,  amistades, familia, etc.,todos los integrantes de la familia sufren la situación. Los principales aspectos emocionales que se pueden dar son:
  • Depresión,  nerviosismo, ansiedad, inseguridad, incompetencia, y fracaso profesional o personal.
  • Disminución de los contactos sociales, por ajustes al nuevo ritmo de gastos.
  • Tendencia al aislamiento, como consecuencia de la inseguridad, síndrome de invisibilidad donde la persona se siente fuera del sistema económico-social.
  • Prejuicios de la sociedad ante las personas desempleadas (estereotipos negativos).
  • También pueden darse posibles trastornos psicosomáticos, cardiovasculares y digestivos.
  • Si la situación se alarga, frustración, desesperanza, culpabilidad, vergüenza y/o sentimiento de culpa y de sentimiento de inutilidad, desorientación con respecto al futuro, incapacidad para organizar la vida, cuadros depresivos, y en casos extremos abuso de alcohol y tabaco e intento de suicidio.
  • Problemas para organizar la vida diaria, que anteriormente estaba en torno al horario de trabajo y aparecen preocupaciones relativas a la falta de actividad. La sensación de no tener nada que hacer, de no poseer obligaciones o incluso la aparición del aburrimiento, que pueden generar en un estado emocional de abatimiento.
  • Deterioro de las relaciones familiares.
Si la situación afecta a la persona cabeza de la familia, pueden tener además sentimiento de  impotencia y frustración, por no poder aportar económicamente al hogar. En la pareja los conflictos se pueden agudizar, y llegar a nivel sexual. Toda esta coyuntura, puede provocar problemas inherentes a la convivencia, como discusiones, conflictos permanentes, incomprensión, etc., por lo que la unión y el apoyo de la familia, es muy importante.

Para afrontar la situación son necesarias herramientas de motivación, y de control de las emociones, desde una perspectiva psicológica. Por lo que hay que buscar ayuda, como puede ser entre otras, ir a entidades y asociaciones de personas en paro, el apoyo social, es vital, para conseguir un nivel alto de autoestima, lo que es imprescindible para  buscar trabajo.

Ver más: ConseqüenciesAtur   AturCausesConseqüencies ElParoConsFisicasSociales

Maria Hilda Lopez Perez
Presidenta Assat50


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada